La historia de la salvación - David

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Objetivo: Que, tras estudiar la alianza de Dios con David, que los participantes busquen la penitencia en el sacramento de la reconciliación.

MATERIAL INTRODUCTORIO

¿QUÉ NECESITAMOS SABER SOBRE ESTA LECTURA?

Lea: II Samuel 7:8-17; 11:1-15; 12:1-7, Salmo 51

CONTEXTO

Contexto en la historia de la salvación: Cambios de liderazgo

El sucesor de Moisés, Josué, guía a la nación de Israel a Canaán, la Tierra Prometida. Tras fallecer Josué, hubo una serie de jueces que eran además generales militares, que gobernaron la nación hasta cuando el profeta Samuel ungió a un rey. Dios escoge primero a Saúl y luego a David, el sucesor del primero, como rey de Israel. Llamándole para ser un gran rey y reunificar a Israel, Dios desea renovar y ampliar Su alianza por medio de David.

Contexto para nuestro estudio hoy: La alianza de Dios con David

Desde una época temprana en la vida de David, vemos a una persona de grandes virtudes: tan sólo como un niño y arriero de ovejas, muestra su valentía y la disposición de sacrificar hasta la vida por el reino de Israel cuando se enfrenta con Goliat. Saúl, el rey de Israel quiere matar a David, pero David responde con debido respeto al soberano de su país, y el mismo respeto le motiva a ponerse de luto cuando el rey fallece. Sabemos que David era un hombre de mucha virtud, un hombre según el corazón de Dios.

II Samuel 7:8-17

Hoy vamos a ver unos episodios que ocurren en la madurez de David. En este capítulo Dios envía al profeta Natán para hablar con David: sus palabras son recordatorios tanto del llamado de David como de la promesa de Dios de que “Yo te tomé del pastizal… para que fueses caudillo de mi pueblo Israel… voy a hacer de ti una gran personalidad, como los grandes personajes de la tierra… él [el hijo de David]constituirá una casa para mi Nombre y yo consolidaré el trono de su realeza para siempre” (II Sam 7:8, 9, 13). Esta declaración de Dios le podía haber hecho a David pensar de la segunda promesa de Dios a Abrahán, la de un linaje real. Ahora Dios añade la promesa increíble de que el linaje real nunca se apartará de la casa de David, será una dinastía eterna.

CLIMAX: ENGAÑO EN EL REINO

II Samuel 11:1-15

David cae en el pecado durante su reinado en una serie de sucesos pasmosos. El reino está de guerra con todos los hombre hábiles en la batalla, mientras David se queda en su palacio. Se supone que, como rey, él debiera llevar a sus soldados a la batalla, pero esta misma pereza lo lleva a descuidar su deber y el mismo descuido empieza su caída. La inactividad de David se aumenta y una tarde se levanta de su sofá y sale a la azotea de su palacio donde ve a una mujer hermosa, Betsabé, quien se está bañando en la azotea de su casa. David manda por ella, y cuando llega, se acuestan y Betsabé queda embarazada.

Cuando David se entera de la noticia, intenta disimular su crimen y manda por Urías, el esposo de Betsabé. David quiere que Urías venga a descansar unos días de la batalla y anticipa que Urías se acueste con Betsabé durante su visita para que así no haya dudas sobre el embarazo de su esposa.

No obstante, Urías es un hombre justo y cuando vuelve a Jerusalén, se duerme al lado del palacio de David y lo justifica explicando que mientras que sus compañeros los soldados duermen en el campo de la batalla, no se permitirá el lujo de dormir en su propia casa. A la siguiente noche David redobla sus esfuerzos y emborracha a Urías; pero aun así el soldado no va a su casa y prefiere dormir en el mero umbral de la entrada del palacio.

El mal proceder de David vuelve intenso y devastador: se comunica con Joab el comandante de Urías, diciéndole que mande a Urías a una misión de suicidio. En efecto, David manda que Joab coloque a Urías en la vanguardia del ejército en lo más arduo de la batalla y que mande a los otros soldados a retirarse. Joab hace lo que manda el rey, lo cual ocasiona la muerte de Urías, a sangre fría, pero David se queda con la culpa.

¿Cómo fue que un hombre tan virtuoso como David se pudiera caer en unos pecados tan desastrosos? La respuesta: fue el conjunto de los pequeños pasos que lo alejaron del buen camino. También cada uno de nosotros, si uno se encuentra en medio del pecado, se puede llegar a preguntar “¿cómo llegue a esto?” Casi siempre, todo empieza con los pasos pequeños que alejan a uno de Dios. Entre más pronto que aceptemos la responsabilidad por nuestros pecados, más pronto podremos arrepentirnos y ser sanados. Por lo contrario, entre más que intentemos tapar nuestros pecados, mayores serán.

APLICACIÓN A LA VIDA: EL ARREPENTIMIENTO

II Samuel 12:1-7

Las acciones de David no agradan al Señor, quien ha llamado al arriero de ovejas a ser el rey de Israel y a guiar a Sus hijos. David ha abandonado sus deberes; así que, Dios envía al profeta Natán para comunicarle un mensaje particular. Natán cuenta a David de un rico quien roba la oveja de un pobre (la única que tiene), lo mata y hace una cena para un invitado de afuera. La oveja es significativa para David ya que creció como arriero, de manera que fácilmente se podría imaginar dentro del cuento. Al escuchar el relato, David se enfurece: incluso jura por el nombre del Señor y dice que se merece el rico la muerte.

Natán va al grano: “Tú eres ese hombre” (II Sam 12:7). Vemos la ironía de la situación: la condena que David da contra el rico en el cuento ahora le cae sobre la cabeza. Natán dice que ahora el linaje de David sufrirá violencia, opresión y tragedia; sin embargo, el Señor no anulará su alianza con el rey.

RESUMEN

En la vida de David, vemos la caída de un buen hombre. Dios hace su alianza con David, y la extiende al reino entero; sin embargo, poco a poco, David descuida sus deberes y cae en un pecado grave tras otro. El Señor obra a través del profeta Natán y un cuento convincente para revelarle a David su propia culpa. David responde con el arrepentimiento sincero y de corazón. Como David, debemos también arrepentirnos de corazón y aprovechar el sacramento de la reconciliación para acercarnos a Dios. El símbolo de la corona nos recuerda del reinado de David y do cómo debemos arrepentirnos de nuestros pecados.

Nota al misionero: Esta es una oportunidad para recomendar el sacramento de la reconciliación a su grupo. Puede que Usted necesite enseñarles cómo se hace una buena confesión. Ayúdeles a encontrar una buena hora y un lugar conveniente para confesarse; tal vez puede ponerse de acuerdo con un sacerdote que ya conoce. No deje que las complicaciones logísticas obstaculicen el acceso del grupo al sacramento. Anímelos y asegúreles de los beneficios espirituales de una buena confesión. Ante todo, modele una buena actitud y mande obedeciendo: comunique al grupo su propia necesidad de la confesión. Sea vulnerable y acuda a la reconciliación, particularmente si tiene que confesar pecados graves.

GUÍA DE PREGUNTAS PARA SU ESTUDIO BÍBLICO

II Samuel 7:8-17, 11:1-15, 12:1-7, Salmo 51

Recordatorio para el misionero del objetivo del capítulo: Que, tras estudiar la alianza de Dios con David, los participantes busquen la penitencia en el sacramento de la reconciliación.

INTRODUCCIÓN:

1. ¿Alguna vez te sorprendieron cuando hacías algo que no debías?

(Léase en voz alta a su grupo.)

Hoy vamos a leer sobre David. En él, vemos a un hombre de virtud con quien Dios establece Su alianza. David recibe la promesa extraordinaria de que sus descendientes serán un linaje interminable de reyes. También veremos cuando David comete una serie de errores terribles; pero mediante esos ejemplos, aprendemos como podemos seguir cuando nos caemos.

2. Antes de ver a David, repasemos la historia de la salvación ¿alguien puede identificar las alianzas que hemos estudiado hasta el momento?

Adán. Una pareja. El Sabbat.

Noé. Una familia. El arco iris.

Abrahán. Una tribu. Las estrellas.

Moisés. Una nación. Una puerta.

(Léase en voz alta a su grupo.)

Desde nuestra última reunión, mucho ha pasado: El sucesor de Moisés, Josué, guía a la nación de Israel a Canaán, la Tierra Prometida. Tras fallecer Josué, hubo una serie de jueces que eran además generales militares que gobernaron la nación hasta cuando el profeta Samuel ungió a un rey. Dios escoge primero a Saúl y luego a David, el sucesor del primero, como rey de Israel. Dios desea renovar y ampliar Su alianza por medio de David, a quien llama a ser un gran rey y a reunificar a Israel.

CONTEXTO: LA ALIANZA DE DIOS CON DAVID

Lea II Samuel 7:8-17

3. Aquí, mientras el Señor establece Su segunda alianza con David, Él relata las obras que ha hecho por David y por Israel. ¿Qué es lo sobresaliente para Uds.?

(Permita los comentarios.)

4. Tomando en cuenta los capítulos anteriores y las tres promesas que Dios hizo a Abrahán, ¿cuál está por cumplirse en David?

Respuesta: A Abrahán, Dios prometió: (1) tierra (2) un reino (3) una bendición mundial. Ahora, Dios está por establecer un linaje real, lo cual cumple la segunda promesa.  

CLIMAX: ENGAÑO EN EL REINO

Lea II Samuel 11:1-15

5. ¿Alguien puede resumir lo que acaba de pasar en la vida de David?

Nota al misionero: Asegúrese de que cubran los puntos claves. David hubiera ido a la guerra, pero se queda en casa. David miró con lujuria a Betsebá y siguió sus impulsos. Luego David intenta esconder su pecado, utilizando a Urías, el esposo de Betsebá, a quien acaba asesinando. (II Samuel cap. 11). Si los de su grupo pasan por alto unos detalles, en vez de decírselos, intente hacerles preguntas sobre la historia (por ejemplo, ¿qué hubiera estado haciendo David cuando cayó en el pecado? O bien, ¿cómo pretende David esconder su pecado?  

6. ¿Del ejemplo de David, ¿qué aprendemos sobre cómo uno puede provocar ocasiones del pecado?

Respuesta: Las ocasiones de pecar se presentan cuando uno está en el lugar equivocado y cuando no vive según su estado en la vida. También aprendemos de David que unos pecadillos se pueden llevar a errores más graves si no nos arrepentimos desde luego.

7. A la luz de las acciones de David, ¿cómo has visto que las ocasiones de pecado se dan en tu vida?

(Permita los comentarios.)

APLICACIÓN A LA VIDA: EL ARREPENTIMIENTO

8. En esta sección, el profeta Natán se enfrenta con David de manera impactante. ¿Qué es lo que hace, y por qué es tan eficaz?

Respuesta: Natán cuenta un escenario con el que David sería familiar para ayudarle a reconocer la gravedad de lo que ha hecho. Este tipo de relato puede ser transformador porque nos da la oportunidad de examinar nuestro proceder desde otra perspectiva.

9. A lo largo de este estudio “La historia de la salvación”, hemos leído varios relatos en las Sagradas Escrituras y hemos considerado como se aplican a la vida. ¿Cuáles son unos episodios que les han impresionado o conmovido, y por qué?

(Permita los comentarios.)

10. Natán ayuda a David a volver a Dios. ¿Ustedes tienen alguien en sus vidas que les ayuda en los momentos en que están luchando para ser fieles a Dios?

(Permita los comentarios.)

11. Después de que Natán se enfrenta con David, el rey se arrepiente y compone una canción en el Salmo 51 (se puede enfocar en 51:1-12 o en el salmo entero). ¿Qué les llama la atención en estos versículos?

(Permita los comentarios.)

12. El sacramento de la reconciliación es una gran oportunidad para arrepentirse y recibir el perdón. Le invito a cada quien a acudir a la reconciliación esta semana. ¿Hay algo que yo puedo hacer para ayudarles a prepararse para la confesión?

(Permita los comentarios.)

RESUMEN

(Léase en voz alta al grupo.)

En la vida de David, vemos la caída de un buen hombre. Dios hace su alianza con David, y la extiende al reino entero; sin embargo, poco a poco, David descuida sus deberes y cae en un pecado grave tras otro. El Señor obra a través del profeta Natán y un cuento convincente para revelarle a David su propia culpa. David responde con el arrepentimiento sincero y de corazón. Como David, debemos también arrepentirnos de corazón y aprovechar el sacramento de la reconciliación para acercarnos a Dios. El símbolo de la corona nos recuerda del reinado de David y do cómo debemos arrepentirnos de nuestros pecados.

Nota al misionero: Puede que Usted necesite enseñarles cómo se hace una buena confesión. Ayúdeles a encontrar una buena hora y un lugar conveniente para confesarse; tal vez puede ponerse de acuerdo con un sacerdote que ya conoce. No deje que las complicaciones logísticas obstaculicen el acceso del grupo al sacramento. Anímelos y asegúreles de los beneficios espirituales de una buena confesión. Ante todo, modele una buena actitud y mande obedeciendo: comunique al grupo su propia necesidad de la confesión. Sea vulnerable y acuda a la reconciliación, particularmente si tiene que confesar pecados graves.